El presidente ucraniano atribuyó a Rusia 76 ataques contra instalaciones energéticas, petroleras y gasíferas desde el anuncio estadounidense de una tregua que Kyiv y Moscú no confirmaron formalmente.
Ataques dejaron sin electricidad a cientos de miles de hogares y al menos 15 heridos. Un informe de la ONU confirma un fuerte aumento de víctimas civiles.
Trump dijo que Estados Unidos podría atacar la instalación fortificada vinculada al programa nuclear iraní. La amenaza está documentada, pero no anunció una orden ni una fecha.
Una nueva encuesta del Centro de Investigación de Asuntos Públicos AP-NORC revela un creciente rechazo en Estados Unidos a la guerra contra Irán.
El estudio encontró que el 64% de los adultos estadounidenses considera que el conflicto no ha valido la pena, mientras solo el 33% piensa lo contrario.
La aprobación del presidente Donald Trump por su manejo de Irán también cayó del 34% registrado en junio al 28%. Entre los republicanos, el respaldo descendió del 71% al 61%.
Los participantes están divididos sobre qué debería hacer Estados Unidos:
30% favorece pausar los ataques y negociar un nuevo alto el fuego.
23% quiere detener inmediatamente las acciones militares.
23% apoya continuar la ofensiva.
24% asegura no tener información suficiente para opinar.
Además, aproximadamente siete de cada diez estadounidenses consideran prioritario evitar que continúen aumentando los precios de la gasolina.
La encuesta fue realizada entre el 23 y el 27 de julio de 2026 con una muestra de 1,165 adultos estadounidenses.
La situación se puso caliente de verdad. Axios reportó este viernes 3 de abril de 2026 que medios estatales iraníes y una fuente familiarizada con el incidente aseguran que Irán derribó un avión de combate estadounidense dentro de su territorio, mientras se desarrolla una operación de búsqueda y rescate para localizar a dos tripulantes. Axios añade que las imágenes publicadas apuntan a que podría tratarse de un F-15. Hasta ese momento, ni la Casa Blanca ni el ejército de EE.UU. habían respondido públicamente.
Estados Unidos e Israel atacaron Isfahán, una de las zonas más estratégicas de Irán, en medio de un discurso internacional que insiste en posibles negociaciones y una tregua cercana. Sin embargo, las acciones en el terreno cuentan otra historia.
Medios internacionales reportaron que la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) dio a Estados Unidos hasta el 30 de marzo a las 12:00 p.m., hora de Teherán, para condenar públicamente los bombardeos contra universidades iraníes. De no hacerlo, el grupo advirtió con atacar varias universidades estadounidenses en Medio Oriente.
Un nuevo análisis plantea que la guerra impulsada por Donald Trump contra Irán no es solo un conflicto militar, sino parte de una estrategia más amplia para romper el viejo equilibrio de poder en el Medio Oriente. Según la analista Tanvi Ratna, los ataques buscan forzar una reorganización regional que Estados Unidos había evitado durante décadas
Estados Unidos está enviando miles de tropas adicionales al Medio Oriente como parte del refuerzo militar en la región, en medio de la escalada del conflicto con Irán. Funcionarios indicaron que el despliegue incluye fuerzas navales y marines, como medida para fortalecer la seguridad y operaciones en curso.
Estados Unidos e Israel han intensificado sus ofensivas militares contra Irán, incluyendo bombardeos a infraestructura estratégica y la eliminación de figuras clave del gobierno iraní. Mientras tanto, Irán responde con misiles y drones, expandiendo el conflicto en la región y generando preocupación global por el impacto económico y geopolítico.
Decenas de marineros de barcos comerciales que operan cerca del Golfo Pérsico se encuentran atrapados en medio de la creciente tensión militar entre Estados Unidos e Irán. Muchos buques permanecen varados en la región ante el riesgo de ataques, dejando a sus tripulaciones expuestas a la incertidumbre y al peligro en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
La Casa Blanca enfrenta críticas luego de publicar en redes sociales videos y memes relacionados con los ataques militares contra Irán mientras continúan reportándose bajas en el conflicto. Las publicaciones, que incluyen ediciones estilo videojuegos y referencias a cultura pop, han provocado cuestionamientos de políticos, veteranos y comentaristas que consideran que la guerra se está presentando como entretenimiento.