Aquí no estamos hablando de bajar un poquito el volumen. Estamos hablando de prohibición directa. El alcalde Clemente Agosto decidió que el famoso voceteo carros con bocinas que hacen vibrar ventanas a dos calles de distancia se acabó en Toa Alta. El nuevo Código de Orden Público no deja espacio gris: si el ruido es excesivo y perturba la tranquilidad, hay multa. ¿La cifra? Hasta $1,000 por violación. Según el municipio, la decisión responde a múltiples quejas de residentes que alegan afectación al descanso, estudiantes, adultos mayores y calidad de vida en general. No es solo un tema de “me molesta la música”. Es un asunto de convivencia. Pero esto no viene solo. El nuevo Código también incluye regulaciones sobre: Cabalgatas Protección de animales Estacionamientos Construcción Acceso peatonal Asuntos ambientales Además, el municipio anunció que la Policía Municipal fue equipada con nuevas patrullas y recursos para hacer cumplir la ordenanza. La pregunta ahora es si esta medida marcará tendencia en otros municipios. Porque el voceteo no es exclusivo de Toa Alta. Es un fenómeno cultural que lleva años generando debate entre quienes lo ven como expresión y quienes lo sufren como abuso. En Toa Alta ya no es debate. Es multa.

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