Estados Unidos — 26 de octubre de 2026.
El Pentágono prepara una estrategia para que las principales bases militares de Estados Unidos continental puedan mantener sus operaciones esenciales durante al menos 90 días sin depender de servicios o suministros externos, según documentos examinados por Fox News Digital y declaraciones ofrecidas al medio por el portavoz del Pentágono, Sean Parnell.
La iniciativa, identificada como FORTRESS, parte de un escenario de contingencia: un conflicto de gran escala que provoque apagones, interrupciones del transporte de materiales, problemas en las comunicaciones y fallas en las cadenas de suministro. El objetivo descrito no es anunciar una guerra, sino reducir la vulnerabilidad de las instalaciones militares ante ese tipo de crisis.
En la práctica, las bases necesitarían alternativas para sostener electricidad, agua, combustible y comunicaciones. Entre las medidas contempladas figuran microrredes eléctricas que puedan operar desconectadas de la red civil, almacenamiento de energía y reactores nucleares portátiles. Estas tecnologías forman parte de la planificación presentada; eso no significa que ya estén instaladas en todas las bases.
El plan también contempla reservas de municiones, combustible, minerales críticos, componentes electrónicos, repuestos y materiales médicos. Para necesidades de defensa consideradas esenciales, se busca contar con al menos dos vías calificadas de suministro o fabricación, de manera que el cierre de una planta o la pérdida de un proveedor no paralice toda la operación.
Otra pieza sería la Red de Manufactura de Reserva Civil: identificar empresas que, ante una crisis, puedan adaptar sus líneas de producción para fabricar equipos y suministros militares. Los preparativos incluyen requisitos técnicos, acuerdos, medidas de ciberseguridad y ejercicios para comprobar si la industria respondería durante interrupciones prolongadas.
La preocupación por la energía militar no comenzó con esta información. En agosto de 2026, el Ejército de Estados Unidos anunció la selección de cinco localidades iniciales y cinco proveedores para su programa Janus, que busca incorporar microrreactores en instalaciones militares. Ese programa, anunciado oficialmente por el Ejército, es distinto de FORTRESS, aunque comparte el objetivo de fortalecer la autonomía energética.
¿Por qué importa esta noticia? Porque muestra hasta qué punto la defensa moderna depende de redes eléctricas, fábricas, transporte y comunicaciones que también sirven a la población civil. La vulnerabilidad de esos sistemas ha pasado a formar parte de la planificación estratégica.
Hay una diferencia importante: prepararse para un conflicto no demuestra que un conflicto mundial haya comenzado ni permite afirmar cuándo podría ocurrir. Por ahora, lo reportado es un plan de preparación y resiliencia, cuyo requisito de 90 días procede de la información obtenida por Fox News y de las declaraciones atribuidas al portavoz del Pentágono.
Sin Pelos en el Micrófono continuará pendiente de los anuncios oficiales sobre su implementación, las instalaciones incluidas y los recursos que se destinen al programa.
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