Lo que realmente quisimos decir
La conversación parte de espacios donde residentes, comerciantes, líderes y candidatos podían encontrarse cara a cara. Había oportunidad de preguntar y escuchar, pero también había espacio para mucha más participación. Desde ahí el episodio entra en desarrollo local, información incompleta, algoritmos, crítica y responsabilidad comunitaria.\n\nSin Pelos también se coloca dentro de la crítica. El programa no pretende ser noticiario ni presentar cada invitado como endoso. La mesa reconoce que puede preguntar imperfectamente, cambiar de opinión y necesitar más información. Abrir un micrófono es permitir una versión; no entregar automáticamente la razón.




