La guerra ya empezó a cobrar factura del lado estadounidense. La séptima víctima no murió en el ataque inicial, sino días después, tras quedar gravemente herido durante los primeros bombardeos y ataques con drones lanzados por Irán contra bases militares en la región. Ese ataque ocurrió el 1 de marzo contra instalaciones militares donde había tropas estadounidenses desplegadas en Arabia Saudita. Desde entonces, el soldado permanecía en estado crítico hasta que finalmente falleció por las heridas. La noticia llega apenas días después de que seis reservistas del Ejército murieran en un ataque con drones contra un centro de mando militar en Kuwait, considerado uno de los golpes más duros que han recibido las fuerzas estadounidenses desde que comenzó esta guerra. En arroz y habichuela: el conflicto está entrando en una etapa donde las bajas empiezan a subir. Y cuando eso pasa, la presión política dentro de Estados Unidos también empieza a crecer. Cada nuevo soldado caído cambia el tono de la guerra, tanto en la opinión pública como en las decisiones que vienen desde Washington. Además, funcionarios militares ya habían advertido que era probable que hubiera más bajas a medida que continúan las operaciones en la región, lo que deja claro que el conflicto todavía está lejos de terminar.

Comunidad
Debate ideas sin ataques personales.
Sé el primero en comentar.