Puerto Rico enfrenta desde octubre una nueva tarifa eléctrica récord y el sector comercial advierte que el impacto puede sentirse mucho más allá de la factura de la luz.
Alan Taveras, presidente del Centro Unido de Detallistas (CUD), advirtió este 5 de octubre que el aumento en el costo de la electricidad puede terminar provocando quiebras y cierres de comercios. En declaraciones reseñadas por El Nuevo Día, describió el escenario como “el golpe mortal” para negocios que ya enfrentan múltiples aumentos en sus costos de operación.
La advertencia llega después de que el Negociado de Energía de Puerto Rico aprobara un aumento neto de 5.28 centavos por kilovatio-hora en los cargos de combustible y compra de energía para el trimestre de octubre a diciembre de 2026.
Los números ayudan a entender la preocupación. En el ejemplo publicado para un pequeño comercio o industria con consumo de 1,200 kWh mensuales, la factura pasa de $371.82 a $435.24: $63.42 adicionales al mes, equivalente a un aumento de 17.1%. Para clientes comerciales o industriales de mayor consumo, el impacto absoluto puede ser considerablemente mayor.
En el caso residencial, un cliente no subsidiado que consume 800 kWh al mes pasa de $228.59 a $270.86, un aumento mensual de $42.27. La tarifa promedio alcanza aproximadamente 33.6 centavos por kWh, un nivel récord según la cobertura del ajuste.
Taveras ya había advertido en septiembre que el panorama para los pequeños y medianos negocios era “insostenible”, señalando que los comercios enfrentan simultáneamente costos de electricidad, combustible, alimentos, seguros y otros gastos operacionales. El CUD ha reclamado que se consideren mecanismos de alivio para las PyMEs.
El efecto tampoco termina necesariamente en la caja registradora del negocio. Supermercados, restaurantes, cafeterías, distribuidores y otros comercios dependen de electricidad para refrigeración, preparación de alimentos y operación diaria. Si los costos aumentan, surge otra preocupación: cuánto de ese gasto terminará trasladándose al precio que paga el consumidor.
Eso no significa que exista una ola confirmada de cierres de supermercados. La posibilidad de quiebras y cierres es una advertencia planteada por el presidente del CUD ante el aumento de costos, no un anuncio de cierres específicos.
La discusión ahora va directo al bolsillo: ¿cuánto más puede absorber un negocio antes de aumentar precios, reducir operaciones o cerrar?
Fuentes: El Nuevo Día, 5 de octubre de 2026; resolución del Negociado de Energía reseñada por Metro Puerto Rico; antecedentes del Centro Unido de Detallistas.

Comunidad
Debate ideas sin ataques personales.
Sé el primero en comentar.