WASHINGTON — El gobierno federal de Estados Unidos cerró el año fiscal 2026 con un déficit de $1.99 billones —“trillion” en inglés—, un aumento de $217,000 millones frente al año anterior y la cifra más alta desde 2021, según datos del Departamento del Tesoro divulgados este viernes 16 de octubre.
El déficit equivale a la diferencia entre lo que el gobierno recaudó y lo que gastó durante el año fiscal que terminó el 30 de septiembre. Los ingresos alcanzaron un récord de $5.40 billones, 3% más que en 2025, pero los desembolsos también marcaron un máximo: $7.40 billones, un alza de 6%.
Uno de los factores de mayor peso fue el costo de financiar la deuda. Los desembolsos por intereses subieron 12%, hasta un récord de $1.36 billones. Esa categoría quedó por debajo solamente del Seguro Social y del gasto combinado de Medicare y Medicaid, de acuerdo con Reuters.
Los reembolsos de aranceles también alteraron las cuentas. Tras una decisión del Tribunal Supremo que anuló una parte de los gravámenes impuestos por la administración Trump, el gobierno devolvió $145,000 millones. El ingreso arancelario neto terminó cerca de $173,000 millones, 11% menos que el año anterior.
Otros gastos también crecieron. El presupuesto de defensa aumentó 6%, hasta $917,000 millones, mientras continuaron al alza programas como Seguro Social y Medicare. El Tesoro calculó que el déficit representó aproximadamente 6.2% del producto interno bruto, frente a 5.8% en 2025.
La cifra no significa que el gobierno deba pagar todo ese monto de inmediato. Sí indica que tuvo que financiar una brecha mayor mediante deuda, en un momento en que el costo de los intereses ya consume una porción creciente del presupuesto federal. El informe describe el resultado fiscal; no determina por sí solo qué programas o políticas deberán cambiar.

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